Desarrollan jóvenes agentes de sociabilización que no tienen en realidad con el uso del ciberespacio
02 de Agosto de 2016
Interesado en conocer las formas de comunicación y el manejo imágenes en este proceso a través de las redes sociales, José Alberto Abril Valdez realizó una investigación sobre la práctica de los jóvenes en las comunidades virtuales y redes sociales generadas con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, a partir del uso del internet.

  Al hablar del tema, Abril Valdez dijo que el uso de las redes sociales y esas nuevas tecnologías no limitan la comunicación de los jóvenes con la sociedad; al contrario: se suman a nuevos procesos de sociabilidad para interactuar con un mayor número de personas y les facilita utilizar un sinfín de herramientas de tipo audiovisual.

"La diferencia fundamental es que ahora –con el internet–, los jóvenes tienen muchas más herramientas, y por lo mismo, desarrollan una capacidad más rápida de apropiarse de las imágenes para hacer con ellas lo que se les antoje", expresó.

El académico añadió que con esa capacidad, los jóvenes generan procesos de sociabilidad y de interacción que no se daban anteriormente. "Antes, nosotros podíamos considerarnos espectadores pasivos, y ahora el joven, utilizando los recursos tecnológicos, interactúa con los demás de una forma más fácil", explicó.

En su planteamiento mencionó que el joven es ahora un agente cultural, un agente social, un agente que puede transformar las cosas para gestionar sus actividades recreativas para que ellos mismos propongan sus propias formas de recreación en el ámbito cotidiano.

"El ciberespacio ha generado en el joven esa libertad de procurarse aquellas oportunidades que, digamos, no encuentran en su área, geográficamente hablando, y a través del ciberespacio produce las opciones de recreación que no tiene en su entorno inmediato", advirtió.

Abril Valdez apuntó que habría que desmitificar la creencia de que los jóvenes están perdiendo la capacidad de comunicarse cuando decimos que se "encierran en su mundo" con las computadoras, teléfonos celulares y otros aparatos, pues al contrario: están en comunicación amplia en sus redes sociales, y es su forma de utilizar el ocio.

Explicó que observó las comunidades virtuales y entrevistó a muchos jóvenes, encontrando que no es real ese asunto de que el joven únicamente vive en ese espacio virtual y no convive en el mundo real.

"El joven está consciente de que el internet, el ciberespacio, no va a desplazar lo que sucede en la vida cotidiana, y mucho menos tiene punto de comparación. Es una opción, una alternativa más para poder acceder a otras cosas que quizá su entorno inmediato no le ofrece o no lo puede encontrar", aseguró.

La idea de este estudio, subrayó, que llevó como título "Nueva cultura audiovisual y ciberculturas juveniles, consumo audiovisual y sociabilidad de jóvenes en el ciberespacio", fue aportar información, conocimiento que permita comprender esas dinámicas que muchos podríamos no tener por cuestión generacional; además, desmitificar la idea de que el joven es una persona enajenada por el internet y las nuevas tecnologías.

El trabajo es una continuación de otro análisis realizado por el académico de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación con el que obtuvo el grado de maestría hace poco más de cuatro años, y recientemente le permitió obtener el grado de doctor, con mención honorífica, en el Posgrado Integral de Ciencias Sociales (PICS). (BE)